miércoles, 19 de noviembre de 2014

Profanacion en el Siglo XXI


La voz de alarma está sonando en muchos lugares continuamente, ya que la noticia se hace presente por la alta incidencia de los casos terribles que están conmocionando el mundo en que vivimos hoy día. Desde un punto de la tierra hasta el otro, la tierra está padeciendo dolores por lo que sucede en nuestros días. La violencia no se detiene, y los medios lo que ocurre en cada esquina de este planeta tierra. Cada día estamos recibiendo noticias espeluznantes tales como: crímenes suicidios por diferentes razones, asaltos, pecado de incesto, ultrajes, venta de niños, catástrofes naturales, guerras, rumores de guerra, pornografía, prostitución, homosexualismo, trafico de drogas etc. noticias que nos están poniendo a pensar y que conmueven el corazón aun de los más fuertes. Nos resta preguntarnos  ¿Qué será de aquí a unos cuantos años más? ¿Qué será de esta humanidad que le ha dado la espalda a Dios, y se han inventado caminos diversos que no son el correcto?  ¿Cuántas sectas, herejías y religiones seguirán apareciendo haciéndoles creer al hombre que en eso está la esperanza? En medio de todas estas noticias que no se pueden ignorar, pienso que lo que aturde mucho más es preguntarse lo siguiente: ¿Qué papel está desempeñando la iglesia en nuestros días? ¿Que seguirá ocurriendo con la iglesia que fue llamada para ser ejemplo y ser diferente en este mundo y infiel y pecador?  ¿Qué será de la iglesia llamada a ser santa, que se ha echado tras sus espaldas la sana doctrina y vuelto a edificar las cosas que Dios había destruido?
                              Hoy hace noticia no por lo que debería ser, sino por sus escándalos, cambios liberales, mundanos y apostatas en este pleno siglo XXI.  Hoy en día la iglesia no está llamando la atención del 



mundo, sino que el mundo se ha metido dentro da la iglesia y controla y manipula los hombres que una vez fueron llamados a denunciar el pecado y toda la maldad. Hombres que fueron llamados a revolucionar el mundo con el poder de la poderosa palabra de Dios, la cual transforma al hombre y lo lleva a la santidad de Dios sin la cual nadie lo verá. Hoy el mundo hace noticia burlándose del proceder de una iglesia que se ha revelado con la única y santa revelación de dios, la cual el nos dejo para que sigamos tras sus pidas. Satanás se ha introducido sagazmente en la iglesia, y la ha ridiculizado y contaminado. Hoy la mayoría de las congregaciones están llamando la atención del mundo porque se parecen a ellos y no porque actúan diferentes y no viven como ellos. La iglesia ha adoptado las costumbres y el estilo de vida de los mundanos e impíos, y esto ha provocado a nausea al Dios de los cielos. ¿Donde está la manifestación de la iglesia? ¿Qué ha sucedido con el ejemplo que debe de proyectar y el carácter santo que debería transmitir a un mundo que lo único que busca es hundirse más en sus delitos y pecados?  ¿Qué ha sucedido con los pastores, profetas y maestros, los cuales en otro tiempo no estaban comprometidos con nadie sino tan solo con Dios y su palabra y los cuales se dejaban guiar y controlar por el espíritu santo de Dios? Conociendo que la palabra de Dios es una sola, hoy los hombres quieren justificar sus acciones y su manera de vivir para Dios, haciéndonos creer que han recibido una nueva revelación, y pensando que Dios, que abominaba el pecado y la profanación, hoy día acepta la mundanidad dentro del pueblo. Estos hombres se han estado burlando de la humanidad pero no de Dios. Todavía existe una iglesia como en todos los tiempos que no ha doblado sus rodillas a los Baales y la apostasía de este siglo, sino que continúa creyendo y contendiendo por la única revelación que se ha recibido de dios, y por la cual los hombres serán juzgados. La inmoralidad se ha metido a la iglesia que ha perdido el temor a dios y los hombres inmorales continúan arrastrando a multitudes tras sus falsas enseñanzas. La depravación y la perversidad que se ha metido dentro de muchas congragaciones. Ministerios y los concilios, no hay quien la detenga. Hoy los concilios y pastores no saben que más aceptar y meter dentro de la iglesia aunque se ofenda a Dios, por retener almas que no quieren renunciar al maldito pecado. Los hombres han aborrecido la palabra por imaginaciones y cuentos de los hombres perversos y vanagloriosos. Así mismo como el diablo se rebelo contra la santidad de Dios y enredo a muchos ángeles con sus mentiras, hoy se ríe y se sienta en los altares y controla concilios y ministerios enteros, y los hombres ciegos controlados por un espíritu de error, no pueden discernir absolutamente nada. Una iglesia que haga la diferencia y que con mucha dignidad demuestre en todo su aspecto que son creyentes. Hoy día la iglesia le está huyendo a las críticas, a las amenazas, al reto que le está haciendo el mundo con sus falsas esperanzas. Le estamos 
huyendo a la persecución; por lo que hoy muchos valientes han caído y se están rindiendo ante las enseñanzas y  doctrinas liberales, por no hacerle frente al Goliat y la Jezabel de este siglo XXI. Muchos se congregan para adorar a Dios, mas Dios está lejos de ellos, debido a que Dios no se complace de la injusticia, y muchos menos de los que con conocimiento se han rebelado contra Dios y su palabra. Hay mucho blasfemo en nuestros  días, que no se avergüenzan el haber hablado la palabra de Dios tal y como está escrita y hoy la tuercen a su antojo para satisfacer su orgullo y vanagloria. Ellos dicen haber recibido una nueva revelación, confesando supuestamente ellos haber estado en la ignorancia o confundidos, como si Dios vacilara con su palabra. Dios no es Dios de turbación. Lo que exige desde el principio está todavía vigente, aunque muchos continúen cambiando por las supuestas revelaciones que están recibiendo. La iglesia ha ido transformándose conforme va cambiando la ciencia y la tecnología; pero Dios aborrece a los transgresores y a los que le quitan el verdadero sentir de Dios tocante a su palabra.

                    La iglesia también se ha dejado amedrentar por los hombres que se hacen llamar de Dios, pero son inicuos, impíos, apostatas y burladores de Dios, de su palabra y de la santidad. Para esto no hay que buscar una respuesta en el mundo, sino en la palabra de Dios que nos dice que estamos en los postreros días, donde habría hombres amadores de sí mismos, vanagloriosos, mentirosos y blasfemos. La palabra de Dios dice que Cristo no vendría sin que antes se manifieste la apostasía y el hijo de pecado. Hoy estamos experimentando una de la apostasía más asquerosa de todos los tiempos. La iglesia se ha casado con el mundo, y hoy es Jezabel, la que ensena, profetiza y seduce dentro de las congregaciones. Hoy no hay palabra de Dios en los altares, sino puro entretenimiento y juegos con las emociones de la gente, que no quieren cambiar su estilo de vida pecaminoso y carnal. Las predicaciones y enseñanzas de los supuestos hombres de Dios no estorban el pecado sino que les permite seguir viviendo en su pecado de adulterio, fornicación, mentiras, fraudes, y cuanta lascivia y pecado puedan cometer los hombres, como si Dios aprobase todas estas clases de iniquidades. Hoy la humanidad se siente tranquila al escuchar los predicadores vanagloriosos, avaros y lucrativos, porque no les señalan su triste condición pecaminosa. Hoy se perdido la palabra que transforma, cambia y liberta a la humanidad, por la fama, el dinero la pleitesía, y posiciones ministeriales.conciertos y videos de los supuestos hombres y mujeres que cantan ni que para Dios, se vean los movimientos más asquerosos como lo hiciera cualquier hombre que no teme a dios. Es lamentable como estos hombres se comportan y participan en eventos mundanos y aprueban todo lo que los cantantes mundanos hacen, y no se les dice que se arrepientan. Cristo era amigo de pecadores, pero no había pecador que se sintiera tranquilo en su pecado, porque él se lo denunciaba, y tenían que arrepentirse, o salir huyendo. Hoy se quiere congraciarse con todo el mundo y hasta ser partícipe de sus pecados. La gran devoradora que no es otra cosa que la apostasía, está llevando a la juventud y a muchos viejos que debiendo ser maestros, y ejemplos de cómo se debe vivir para Dios, los está conduciendo a la misma condenación eterna. Si la palabra de Dios no motiva a nadie a buscar a Dios y arrepentirse de todo corazón aceptando la palabra tal y como está escrita, sin tergiversaría, no creo y estoy seguro, que ninguna otra payasada que se inventen los ecuménicos, apostas, rebeldes, profanos y mentirosos de este siglo, podrán cambiar el estilo de vida del hombre. “si eres cristiano que se te note.” Somos cartas abiertas a un mundo que está viendo nuestro conducir. Hoy todo se acepta como de Dios y no se quiere hacer diferencia entre lo limpio, y lo sucio, entre lo profano, y lo santo. Hoy se ha querido mezclar lo del diablo con lo de Dios, la luz con las tinieblas y lo que es santo con lo impuro. Y no hay quien lo saque de muchos lugares donde reina la mundanalidad y el liberalismo. Muchos han colado el mosquito y tragado el camello.
                        Hoy no hay siervos de Dios, sino doctores, apóstoles, licenciados y cuanta basura de títulos se han invitado los hombres para sentirse grandes y poderosos y no hombres y mujeres que engrandezcan a Dios, glorifiquen a Dios y representen a Dios como es debido. Hoy todo el mundo quiere ser grande. Cristo se despojo de todo lo que tenia y vino a esta tierra a servir no ha ser servido. La biblia dice que el que quiera ser grande, sea nuestro servidor. Los hombres solo se han querido enriquecer, como lo quiso hacer Satanás deseando ocupar el lugar de Dios, a base de mentiras y engaños más fueron desechados para siempre como ocurrirá con muchos hombres y mujeres en este siglo. Dios los vomitara de su boca, a estos que solo producen nausea y peste ante la presencia de Dios. Dios está buscando, hombres y mujeres que se comprometan con Dios y su palabra, que amen la santidad y que le representen con dignidad en esta tierra llena de violencia y de hombres mentirosos que le han mentido a la iglesia y que con astucia le han dado otro significado a las santas escrituras. Dios está buscando hombres y mujeres de integridad, verticales, que también ante la palabra de Dios, que no titubeen ni vacilen  con la palabra, que le hablen la verdad a una humanidad que se pierde en su ignorancia, terquedad y rebeldía. Dios está buscando atalayas, profetas, maestros y pastores que no sean payasos, ni títeres del diablo, sino que obedezcan a Dios y se dejen guiar por él, y no por su razonamiento, ni por otros espíritus. No podemos seguir conformándonos con cualquiera que se identifique con Cristo y que no enseñen ni sea un verdadero ejemplo o que no haya sido  transformada por el poder de la palabra .hoy le hemos dicho bienvenido a cualquiera, y hemos recibido la enseñanza venenosa del diablo que ha contaminado congregaciones enteras, permitiendo que la langosta, continúe devorando el fundamento bíblico con mucha astucia. Podemos notar que aun el mensaje que se transmite por la radio y la T.V. no es el mismo que hacen unos años atrás, donde la palabra de Dios fluía con poder, el pecado era denunciado y los hombres y mujeres se dejaban utilizar por Dios, y hablaban la palabra de Dios con abundancia y autoridad. Lamentablemente en nuestros días, lo que se oye es maratones, anuncios de sus patrocinadores, chistes, programas de temas psicólogos y cuanta cosa se han inventado los hombres y la palabra de Dios escasea o simplemente ni se menciona. Hoy quieren dar mucha conferencia, utilizando la psicología del hombre y no el consejo de Dios. Se quiere tratar con el pecado como si fuese cualquier cosa, y no como el causante de que haya separación entre el hombre y Dios. Hoy se quiere entretener la gente con mucha mentira, juegos y actividades de todo tipo, y no que escuchen la palabra de Dios la cual producirá cambios en los altares. Es bochornoso ver como en los 

SUENA LA TROMPETA! ESCUCHEN O DEJEN DE ESCUCHAR! CRISTO VIENE.
La iglesia tiene que volver a las sendas antiguas, a hablar la verdad de Dios, sin temor, con toda autoridad. Es necesario volver a estremecer los residenciales públicos y las plazas. Que se escuche decir “ay vienen los aleluyas, los pentecostales, los que son diferentes.”  Que se vuelva a predicar y dejar que los dones de Dios sean manifiesto, que se conmueva el gobierno, las ciudades, las islas y naciones enteras. Que se levante un avivamiento de palabra de Dios, y no de espectáculos, y conciertos mundanos, ni mucho menos de predicadores mundanos, huecos y vacios de Dios. Que fluya la palabra de Dios como antes sucedía. Para esto se necesitan hombres y mujeres que teman y se llenen de valor y no le cojan miedo a los rebeldes, a los supuestos hombres grandes que quieren intimidar al pueblo de Dios y mucho menos detenernos anote los perros y cerdos mundanos y apostatas de este siglo XXI.  Muchos creen que por lo que hicieron y como Vivian en otro tiempo van hacer justificado, estando hoy hundidos en una condición pecaminosa precaria; pero esto es del que persevere hasta el fin, en humillación y en la santidad que dios demanda. Hoy se le quiere dar mucho significado, y diversidad de interpretación a la santidad, pero esto es lo más sencillo, sed santo; sin santidad nadie vera al señor. Y todo vuestro ser, alma, cuerpo y espíritu, sean guardado irreprensiblemente hasta la venida de nuestro señor Jesucristo. Y todo aquel que tiene esta esperanza se purifica, así mismo; así como el se puro.  No hay excusa para seguir buscando raíz cuadrada a la santidad. Si quieres seguir ensuciándote, continua haciéndolo, pero la iglesia que quiera estar con Cristo por siempre se SANTIFICA, porque esto es voluntad de Dios, NUESTRA SANTIFICACION.
        Escuchen o dejen de escuchar; la advertencia de Dios ya está en tu corazón. Pues desde mucho tiempo Dios ha hablado, pero su pueblo  continúa rindiendo culto a Dios, y no saben que Dios abomina la adoración y el culto de una humanidad que no se ha rendido a su palabra con sus demandas y exigencias. Israel tuvo esta experiencia, adoraban a Dios con sus labios, llagaban al lugar de adoración, pero su corazón estaba lejos de Dios. Un corazón que está en las manos de Dios, hace como Dios quiere y establece en su palabra y no conforme a su entenebrecido razonamiento, que se encuentra vacio y lleno de tinieblas. O SOMOS DE DIOS O SOMOS DEL DIABLO.
           Iglesia de Cristo, que ama la santidad y la palabra de Dios, no estás solo esta batalla. José. Venció Egipto; Daniel, venció en Babilonia; Jeremías, Elías, y los profetas vencieron y vivieron para Dios, aun cuando Israel continuaba en sus malos caminos. La iglesia de hoy puede vencer de igual manera. Tan solo honremos a Dios, y permanezcamos orando y perseverando.  Cristo esta a las puertas.

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